La escritura pública de un inmueble, es el documento mediante el cual un Notario Público formaliza la adquisición de la propiedad, al ser inscrito ante el Registro Público de la Propiedad.

La situación ideal para todo propietario de un bien inmueble, es acudir directamente ante el Notario Público para obtener su escritura pública. Sin embargo, esto no siempre es posible, debido a que algunos casos previamente debe regularizarse el inmueble, lo que depende del medio por el cual se adquirió la propiedad. Así tenemos, entre otros:

La compraventa.

Si el vendedor tiene inscrito su bien inmueble en el Registro Público de la Propiedad, entonces el comprador puede formalizar su compraventa con el Notario Público y obtener su escritura.

Pero aún en estos casos, el comprador puede desear posponer su escrituración, por lo que debe realizarse un contrato de compraventa para tener un documento mediante el cual se acredite la misma.

Igualmente, puede ocurrir que el comprador esté pensando vender a su vez la propiedad, por lo cual para ahorrarse la doble escrituración, puede fungir como administrador legal del inmueble, con poderes para venderlo.

 

La donación.

 

La Herencia.

 

La Inmatriculación Administrativa.

 

La Inmatriculación Judicial.

 

La Prescripción Positiva (La Usucapion).